Rev. salud pública. 6 (2):183-198
Dos
Indicadores para medir la Brecha en Salud y Economía de los
Países
Javier H. Eslava SchmalbachI, Giancarlo Buitrago GutierrezII, IMédico. M. Sc. Epidemiología Clínica, M. Sc. Dirección Universitaria. Instituto de Investigaciones Clínicas. Facultad de Medicina, Universidad Nacional de Colombia. E-mail: jheslavas@unal.edu.co. IIMédico, Facultad de Medicina. Universidad Nacional de Colombia. E-mail: mdgiancalo@hotmail.com.
RESUMEN
Objetivo Desarrollar dos indicadores que permitan conocer de manera gráfica y numérica la brecha que tiene un país en la salud y en la economía.
Métodos Estudio ecológico con datos de 71 países del mundo. Se seleccionaron indicadores representativos de la salud y la economía, mediante un consenso de expertos. Para simplificar las variables que componen el modelo, se realizó un análisis de factores principales (rotación varimax). Se estimaron los índices de diferencia porcentual para cada indicador, y con la suma de las áreas de cada uno de ellos, sobre el plano Cartesiano, se es-timó la brecha para la economía (IBE) y la salud (IBS) de los países. Se construyó un modelo gráfico cartesiano tanto para la brecha en salud como para la brecha en economía. Se hizo un análisis de correlación de Spearman de la brecha con el Índice de Desarrollo Humano (HDI), el Índice de Pobreza (HPI) y el Coeficiente de Gini (GINI).
Resultados La brecha en salud y económica se correlacionaron negativa-mente con el HDI (rho= -0.8974 y -0.8599, respectivamente) y positivamente con el HPI (rho=0.8367, rho=0.9196, respectivamente) y el GINI (rho=0.5065 para IBS). IBE no se correlacionó con GINI (rho=0.2698).
Conclusiones Los indicadores para medir la brecha en salud y en economía de los países permiten conocer de manera gráfica el índice que más afecta la salud y la economía de cada país. Adicionalmente, gracias a sus constructos, podrían ser susceptibles de detectar variaciones pequeñas en la brecha año tras año, proceso de validación que deberá darse más adelante.
Palabras Claves: Indicadores económicos, estado de salud, países en desarrollo, países desarrollados (fuente: DeCS, BIREME).
ABSTRACT
Two
indicators for measuring the gap between health and economics in the countries
Objective Development of two indicators to assess, in a
graphical and numerical way, the gap economy and health gaps within a country.
Methods Ecologic study with data from 71 countries
worldwide.
Representative indicators from both health and economics were selected through
an expert consensus. In order to simplify the variables that compose the model,
an analysis of the main factors was carried out (varimax
rotation). The difference of percentage index was estimated for each indicator,
and the eco-nomic (IBE) and health gaps (IBS) were
calculated from the sum of the particular areas of these indexes over a
Cartesian plane. A graphic Cartesian model was constructed for each of the
gaps. An analysis of Spearman correlation between IBE and IBS with the Human
Development Index (HDI), the Poverty Index (HPI) and the Gini
coefficient (GINI) were made.
Results IBS
and IBE were negatively correlated with HDI (rho=-0,8974 and rho=–0,8599,
respectively) and positively with HPI (rho=-0,8367
and rho=0,9196, respectively) and GINI (rho=0,5065 for IBS). IBE did not corre-late
with GINI ( rho=0,2698).
Conclusions
The IBS and IBE indexes designed to measure the gaps in health and economy
allow a graphical knowledge of the index that affects mostly the health and the
economy of each country. Additionally, thanks to their constructs, they could
be useful to detect small year to year variations in the gap, but this should
be subject to a validation process to be carried out in the future.
a salud y la economía de los diferentes países
del mundo se han evaluado con indicadores clásicos de estructura o
resultado, que permiten conocer de manera general el comportamiento en estas
dos áreas, de manera no consolidada.
Los indicadores pueden ser construidos a partir
de una sola variable o a partir de la reunión de más de una
variable. Estos son los llamados indicado-res compuestos. Desde su
introducción, por parte de Petty, en la
Aritmética Política (1), o por los posteriores desarrollos de Graunt (2) o de Farr (3), los
indicadores han permitido conocer el estado general de una población en
un momento dado, de tal manera que facilite la toma de decisiones o la implementación
de políticas.
Sin embargo, los indicadores deben ser de
fácil construcción y medición para que su
aplicación pueda ser realizada por el mayor número de
países, deben permitir conocer de manera rápida la
situación actual del país, y deben ser susceptibles a los cambios,
de tal manera que pueda graficarse su progresión en el tiempo.
Este trabajo pretende desarrollar dos indicadores
compuestos para medir en un contexto global la brecha en salud (IBS) y la
brecha en economía (IBE) de los países, a los que se adiciona su correspondiente
expresión gráfica y matemática, que permite tener una
perspectiva visual del estado del país, y de los componentes al interior
de cada uno de los indicadores.
METODOLOGÍA
El trabajo se desarrolló en cuatro fases:
Fase I. Consenso de expertos para determinar los
indicadores que representan la salud y la economía de los países.
Para ello se realizaron dos sesiones en las que se definieron, a partir de los
elementos estructurales de la salud y la economía, los indicadores que
idealmente mejor las representaban. Posteriormente se cotejaron los indicadores
deseados con los disponibles, de tal manera que el constructo
quedó definido por consenso para los indicadores disponibles.
Los indicadores que fueron escogidos para medir
la brecha de la salud y la economía de los países estuvieron
caracterizados por los siguientes criterios:
• Que el
consenso de expertos los considerara relevantes
• Que
estuvieran reportados en más del 80 % de los países.
• Que
estuvieran disponibles en las fuentes mencionadas para el año 2000
Fase II. Estimación de los índices.
Para ello se calculó cada índice a partir de cada uno de los
indicadores, comparando la diferencia con el país que tenía el
mejor indicador, como una proporción de la máxima diferencia existente
entre todos los países. La fórmula utilizada para ello, y
dependiendo de sí se trataba de una condición positiva o
negativa, respectivamente, fue:

Donde el país ideal, fue aquel que
tenía el mejor comportamiento con respecto al indicador en
cuestión. Se consideró un valor alto cuando el indicador
reflejaba aspectos positivos, como por ejemplo, años de escolaridad,
producto interno bruto per capita
asignado a salud. En el caso de indicador negativo, se utilizó el
país con un menor valor, Por ejemplo, la razón de mortalidad
materna y la tasa de mortalidad en menores de 5 años.
Fase III. Análisis Factorial. Para
determinar los índices que deberían que-dar en el modelo final de
estructura económica y en el modelo final de salud se utilizó un
análisis de factores principales con la intención de disminuir
ítems y dominios (mediante rotación varimax).
Fase IV. Estimación del IBE y del IBS. Se
realizó una agrupación bidimensional de los índices para
cada país. Se utilizó el teorema del coseno (4) para hallar el
valor del lado opuesto del triángulo formado por los dos índices
consecutivos, y la fórmula de Herón,
para hallar el valor del área de cada triángulo a partir del
valor de cada uno de sus lados así:
Teorema del coseno

Formula de Heron (5) para hallar el área de cada uno de los
triángulos:
área
= ![]()
Donde, s es el semiperímetro, y a, b y c,
corresponden a la longitud de cada uno de los lados.
s=
½ (a+b+c)
Se sumó cada una de las áreas de todos los triángulos
para la estimación de la IBS y el IBE, medidos en unidades
cuadráticas (u2).
Fase V. Estudio Ecológico
Un estudio ecológico o agregado, es un
estudio en el que las unidades de observación son agrupaciones de
individuos. Dichas agregaciones pueden ser escuelas, fábricas, ciudades,
Estados o naciones (6). Dado que se pretende hacer una
análisis a partir de los datos agrupados, se propone un estudio
ecológico como el diseño más adecuado para conducir este
estudio.
Con los resultados de los IBS e IBE obtenidos en
la fase previa, se hizo una correlación con el HDI, el HPI y el GINI.
Para ello se utilizó estadística no paramétrica,
dado que el comportamiento de los indicadores no fue normal (rho de Spearman).
Para la realización de este trabajo, se
consideraron los 161 países incluidos en el Reporte de Desarrollo Humano
2001 de la Organización de Naciones Unidas (7). Las fuentes consultadas,
fueron documentos de:
Organización
Mundial de la Salud (8)
Organización
Panamericana de la Salud (9)
Banco Mundial
(10)
Naciones
Unidas (7)
Para el manejo de los datos se construyó
una base de datos en Excel, y con ella se hicieron los cálculos
matemáticos. El análisis estadístico se hizo con STATA
versión 6.0.
RESULTADOS
Los indicadores seleccionados que cumplieron los
criterios de inclusión y que fueron seleccionados por los expertos, se
muestran en la Tabla 1.
Índice de Brecha en Salud (IBS)
El 89,2 % de la varianza para IBS se explica en
los dos primeros factores, lo que se aprecia en la Tabla 2. Con el
análisis factorial se excluyen en la construcción del IBS los
indicadores Toneladas de CO2 y Consumo de Cigarrillo por adulto. Las variables
quedan distribuidas en dos dominios, como se aprecia en la Tabla 3. El
coeficiente de reproducibilidad Alpha de Chronbach,
para IBS fue de 0.8910.
A manera de ejemplo se muestra la gráfica
del IBS para Colombia y Guinea (Figuras 1 y 2).
Tabla 1.
Indicadores que cumplieron los criterios de inclusión
IBE
PIB per cápita. PIB per cápita para salud. PIB per cápita para educación. Niños que trabajan entre 10 y 15 años Población Urbana. Tasa de alfabetización de adultos. Tasa bruta de matriculación primaria, secundaria y terciaria
combinados. Población con servicios de saneamiento adecuados. Población con fuentes de aguas mejoradas. Tasa de crecimiento anual de la población. |
IBS
Mortalidad materna. Tasa de mortalidad de niños menores de un año. Tasa de mortalidad de niños menores de cinco años. Adultos viviendo con VIH/SIDA. Casos de TBC. Consumo de cigarrillos por adulto. Niños con bajo peso al nacer. Años de vida sana. Toneladas de CO2 per cápita. Médicos por 100.000 hab. Población con acceso a medicamentos esenciales. Niños de un año totalmente inmunizados contra
sarampión. |
Los
valores extremos del IBS estuvieron en Estados Unidos (menor IBS: 0.0024796 u2)
y Guinea-Bissau (mayor IBS: 1.3005223 u2). La mediana de la
distribución estuvo en 0.1358972.
Los
países que se encuentran en el quintil inferior del IBS (con menos
brecha en salud) son, de menor a mayor: Estados Unidos (0.00248 u2), Italia
(0.04004 u2), España (0.010101 u2), Grecia (0.14049 u2), Grecia
(0.014049 u2), Suecia (0.018654 u2), Israel (0.019988 u2), Francia (0.021462
u2), Finlandia (0.027075 u2). Los países que se encuentran en el quintil
superior de IBS (mayor brecha) son de menor a mayor: Zimbawe
(0.634754 u2), Côte d´lvoire
(0.68949 u2), Togo (0.703565 u2), Camerún (0.71523 u2), Mauritania
(0.72888 u2), India (0.766536 u2), Kenya (0.791821 u2), Guinea - Bissau
(1.300522 u2).
|
Factor |
Valores Propios |
Diferencia |
Proporción |
Acumulado |
|
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 |
6.52458 0.88544 0.66318 0.40046 0.16194 0.10521 0.00953 -0.00828 -0.04046 -0.09844 |
5.63914 0.22226 0.26272 0.23852 0.05673 0.09568 0.01781 0.03218 0.05798 0.02947 |
0.7856 0.1066 0.0798 0.0482 0.0195 0.0127 0.0011 -0.0010 -0.0049 -0.0119 |
0.7856 0.8922 0.9720 1.0203 1.0398 1.0524 1.0536 1.0526 1.0477 1.0359 |
Tabla 3. IBS. Representación de ítems y dominios
Dominio |
Carga Factorial |
Item |
Unicidad |
||||
|
Acceso
|
0.95255
|
Mortalidad menores de cinco años |
-0.00125 |
||||
|
0.95721 |
Mortalidad menores de un año |
-0.00115 |
|
|
|
|
|
|
0.40612 |
Niños con bajo peso al nacer |
0.46751 |
|
|
|
|
|
|
0.80399 |
Años de vida sana |
0.07974 |
|
|
|
|
|
|
0.43673 |
Médicos por 100.000 hab. |
0.34620 |
|
|
|
|
|
|
0.44742 |
Acceso a drogas esenciales |
0.40634 |
|
|
|
|
|
|
0.62897 |
Niños inmunizados contra sarampión |
0.43252 |
|
|
|
|
|
|
Transmisibles
|
0.75633
|
Adultos viviendo con vih/sida |
0.29479 |
||||
|
0.68012 |
Casos nuevos de TBC |
0.33309 |
|
|
|
|
|
Índice de Brecha Económica
(IBE)
El 95,4 % de la varianza para IBE, se explica en
los dos primeros factores, lo que se aprecia en la Tabla 4. Las variables de
IBE quedan distribuidas en dos dominios como se aprecia en la Tabla 5. El
coeficiente de reproducibilidad Alpha de Chronbach,
para IBE fue de 0.9106.
Se muestra la figura del IBE para Colombia y
Níger, durante los mismos periodos de tiempo (Figuras 3 y 4).
Los valores extremos de IBE estuvieron en Suiza
(menor IBE: 0.0210665 u2) y Níger (Mayor IBE: 2.0035565 u2).
La mediana de la distribución es-tuvo en 0.60779 u2.
Figura 1. IBS para
Colombia (IBS: 0.123 u2)


|
Factor |
Valores Propios |
Diferencia |
Proporción |
Acumulado |
|
1 |
4.94873 |
3.80122 |
0.7751 |
0.7751 |
|
2 |
1.14751 |
0.80969 |
0.1797 |
0.9548 |
|
3 |
0.33782 |
0.05341 |
0.0529 |
1.0077 |
|
4 |
0.28441 |
0.13248 |
0.0445 |
1.0523 |
|
5 |
0.15193 |
0.11964 |
0.0238 |
1.0761 |
|
6 |
0.03229 |
0.06336 |
0.0051 |
1.0811 |
|
7 |
-0.03107 |
0.09870 |
-0.0049 |
1.0762 |
|
8 |
-0.12977 |
0.02717 |
-0.0203 |
1.0559 |
|
9 |
-0.15694 |
0.04313 |
-0.0246 |
1.0313 |
|
10 |
-0.20008 |
. |
-0.0313 |
1.0000 |
Los países que se encuentran en el quintil
inferior del IBE (con menos brecha en economía) son de menor a mayor:
Suiza (0.0210664 u2), Suecia (0.0311019 u2), Finlandia (0.0699999 u2), Estados
Unidos (0.0763656 u2), Canadá (0.0764398 u2), Austria (0.0830205 u2),
Países Bajos (0.0830298 u2), Reino Unido (0.0852665 u2). Los
países que se encuentran en el quintil superior de IBE (mayor brecha)
son de menor a mayor: Benin (1.477812 u2), Guinea (1.4877854 u2), Madagascar
(1.5060610 u2), Mali (1.5049322 u2), Camboya
(1.5792153 u2), Nepal (1.6065722 u2), Chad (1.7422635 u2), Etiopía
(18707574 u2), Níger (2.0035565 u2).
|
Dominio |
Carga factorial |
Ítem
|
Unicidad |
|
Económico |
0.82051 |
PIB per capita |
0.20145 |
|
0.63353 |
PIB per capita salud |
0.33734 |
|
|
0.41281 |
PIB per capita educación |
0.53872 |
|
|
0.63234 |
Matricula prim. secun. terc. |
0.47973 |
|
|
Social |
0.90028 |
Niños trabajando (10-15 años) |
0.13987 |
|
0.67209 |
Población urbana |
0.30987 |
|
|
0.84294 |
Tasa de alfabetización |
0.17622 |
|
|
0.78802 |
Servicios de saneamiento |
0.24575 |
|
|
0.70961 |
Servicio de aguas tratadas |
0.28732 |
|
|
0.51902 |
Crecimiento anual de la población |
0.17249 |
Figura 3. IBE
para Colombia. (IBE: 0,36696 u2)


Figura 4. IBE para Niger. IBE: 2.0035565u2
La correlación de Spearman
entre el IBS e IBE, con el HDI, el HPI y el GINI, se presentan en la Tabla 6.
La brecha en salud y económica se correlacionaron de manera inversa con
el HDI (rho= -0.8974 y -0.8599, respectivamente),
como era de esperarse por la connotación positiva y negativa de cada
indicador y positivamente (por la connotación negativa de ambos indicadores)
con el HPI y el GINI. No hubo correlación entre IBE y GINI (rho=0.2698).
Tabla
6. Coeficientes de correlación
(rho de Spearman)
|
|
IBE |
HDI |
HPI |
GINI |
|
IBS |
0.74 |
-0.8974 |
0.8367 |
0.5065 |
|
IBE |
|
-0.9196 |
0.9196 |
0.2698 |
|
HDI |
|
|
-0.9540 |
-0.4523 |
|
HPI |
|
|
|
-0.2650 |
DISCUSIÓN
Este trabajo permitió el desarrollo de dos
indicadores, uno para medir la brecha o ventana en la economía y otro,
la brecha o ventana en la salud de los países. En virtud que fueron
construidos con base en un patrón de referencia, la brecha se estima a
partir de la distancia que existe en el mundo para cada una de las variables
que componen el indicador en el país, con respecto a la distancia que
existe para esa misma variable entre el peor y el mejor país del mundo,
para ese mismo año.
Con base en lo anterior se espera que el modelo
que a priori es comparativo, sea dinámico en el sentido que
países que no progresan en la mejoría de sus variables, presentarán
en el tiempo un peor comportamiento, si la situación en el resto del
mundo tiende hacia la mejoría. En dicho caso, la distancia proporcional
con el patrón de referencia aumentará, aunque la variable para el
país no haya presentado modificaciones sustanciales.
Adicionalmente, mejorías sustanciales de
una variable en un país, que se sitúan a la par con mejoras
sustanciales en la situación de los países del resto del mundo,
no permitirán visualizar una disminución en la brecha para la variable
particular. Sin embargo, como se trata de un indicador compuesto, la brecha
global aumentará cuando todas o varias de las variables que compo-nen el modelo se queden
estáticas ante una mejoría de ellas en el mundo, o cuando una o
varías de las que componen el modelo, presenten un empeoramiento global
relativo, al resto de la situación del mundo.
La representación gráfica de las
distancias de cada una de las variables que construyen con respecto al
patrón de referencia, permiten apreciar visualmente el aspecto
más relevante en salud o economía que está aumentando la
brecha en cada país contra el país usado para construir el
patrón de referencia. De tal manera que podría decirse, que todos
los países fueron comparados contra un país ideal, creado a
partir de las variables con mejor comportamiento en el contexto mundial, de tal
manera que el IBS y el IBE para dicho país ideal será de 0u2.
El IBE quedó entonces distribuido en dos
dominios, uno principalmente monetario y el otro social. Es llamativo que la
educación quedó representada por una variable diferente, en cada
uno de los dominios.
El IBS quedó distribuido también en
dos dominios, uno que agrupa los indicadores de mortalidad y acceso a los
servicios, y el otro que agrupa las enfermedades transmisibles.
En el caso de la tasa de crecimiento anual de la
población, fue difícil establecer cuál era la mejor tasa
de crecimiento, considerando que los países con tasas negativas tienden
a invertir su pirámide poblacional y a favorecer una población de
adultos mayores no productivos que podrían perjudicar la economía
del país. En el caso contrario, tasas de crecimiento anual altas, podrían
afectar la distribución de los recursos entre la población, en
caso de re-cursos escasos, lo que a la postre también resultaría
deletéreo. En dicho caso, luego de consultar al consenso, se
determinó que una tasa positiva de creci-miento
de 0.4, era ideal.
Nightingale, en 1858
(11), había diseñado una presentación gráfica bidimensional
similar (Bat´s wing
diagram, o diagrama de alas de
murciélago), de las causas de mortalidad en el Este, en donde la
longitud del brazo radial para cada mes era proporcional a la tasa de muerte.
En 1997, Greiner y Rose enviaron para presentación un trabajo al
“21st Annual German Conference on AI’97-Knowledge Management”,
en el que se desarrolló el concepto de “Visual Health
Profile”, que tiene similaridades
con la presentación gráfica de IBS e IBE. Dicha
presentación, aunque fue aceptada, no fue presentada en el evento (12).
Tampoco desarrolló un modelo comparativo ni matemático, entre los
diferentes países.
El Índice de Desarrollo Humano (HDI) fue
desarrollado por el Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas, y es una
medida resumen de tres indicadores clásicos: la deprivación
en la educación, la deprivación en la
expectativa de vida y la deprivación en el
Producto Interno Bruto (7). El HDI se ha constituido con un patrón de
referencia para comparar a los diferentes países del mundo(13).
Sin embargo, se espera que cambie de manera lenta en el tiempo, por las
variables con las que fue construido, lo que lo hace entonces, poco sensible a
los cambios anuales que puedan presentarse en la estructura económica o
en los desenlaces de salud en un país determinado. Adicional-mente, es un
número construido de manera unidimensional, como el complemento del
promedio de las tres deprivaciones, lo que imposibilita conocer cual afecta en
mayor o menor grado el resultado del mismo. Igual situación puede
comentarse con respecto al Índice de Pobreza (HPI).
Existen otros indicadores que dan cuenta de
aspectos del desarrollo puntual económico o social de las poblaciones, y
que son los que se utilizan y publican de manera aislada o comparada por
organismos como la Organización Mundial y la Organización
Panamericana de la Salud, el Banco Mundial, entre otros (9,14).
Un indicador será más útil
en la medida que permite entender fácilmente que pasa con la
situación del país, y para ello la representación
gráfica es muy útil, dado que permite visualizar las condiciones
particulares de cada una de la variables que producen
el resultado. También será más útil cuando puede
ser medido por la mayoría de países, y cuando es sensible al
cambio año tras año. Además es fundamental para su
validez, que en realidad mida lo que dice medir.
Aunque este trabajo, por tratarse de un estudio
ecológico, se soporta en la veracidad de la información obtenida
a través de las fuentes consultadas, éstas mismas fuentes son las
que utilizan los organismos internacionales para evaluar la gestión y en
las que muchas veces se fundamenta la toma de decisiones, e inversión de
recursos en el escenario internacional.
Este modelo de indicador gráfico y
matemático de la brecha de salud y economía, llega a posicionar a
cada país en el contexto mundial, de tal suerte que se puede conocer la
magnitud comparativa de su brecha, y el indicador que tiene el mejor y peor
comportamiento en salud y en economía dentro de la brecha. Aunque este
trabajo no llegó hasta ese nivel de desarrollo del indicador, también
es factible extrapolar la información de las unidades cuadráticas
obtenidas, a un índice con valores entre 0 y 1, de tal manera que permita
hacer una comparación mental más fácil de los datos
numéricos.
Con este modelo se rescatan elementos
matemáticos útiles para la diagramación de otras brechas o
ventanas, en otros escenarios, que puedan facilitar la toma de decisiones en
los escenarios respectivos.
En lo que respecta a su validez, la
comparación con los otros indicadores disponibles para medir la
economía o la salud de una manera directa o indirecta, mostraron una
alta correlación de IBE e IBS con el HDI y el HPI. El IBS
presentó una alta correlación con el GINI, cosa que no
ocurrió con el IBE, ni con el HPI. El HDI tiene también una
relación alta negativa con el GINI. Estas relaciones se explican de
manera lógica por la forma como están construidos los indicadores
para comparación. De tal manera que el HDI mide de manera positiva, el
nivel de desarrollo que tienen los países, mientras que el IBS y el IBE
miden la brecha, o en otras palabras, lo que les sobra de negativo a cada uno
de las variables que componen el modelo de brecha en salud o de brecha en
economía. Es por eso que la correlación es negativa entre IBS e
IBE con HDI, y positiva con HPI.
Comparativamente, tanto el IBS como el IBE
ofrecen la posibilidad de ver gráficamente el tamaño de la brecha
y dentro de sí mismos, conocer cuál es la variable con el peor o
mejor comportamiento. De ahí su utilidad, por encima de los indicadores
existentes.
Considerando las tendencias globalizadoras
actuales, el posicionamiento del país dentro de un contexto mundial, es
útil como referente del tamaño de su lejanía a la
verdadera condición de desarrollo.
Es objetivo de otras fases de
investigación de este mismo trabajo comparar la sensibilidad al cambio,
dentro de los países de estos dos indicadores, de tal manera que pueda
vislumbrarse el aumento o la disminución de la brecha como resultado de
los condicionantes políticos, económicos y sociales en el que
están inmersos los países, aunque se presume, por las variables
incluidas en su construcción, que es susceptible de mostrar variaciones
año tras año.
Finalmente se puede afirmar que IBS e IBE son dos
indicadores válidos que permiten conocer de manera gráfica y
matemática la brecha en salud y en economía de los países
en el contexto mundial
Agradecimientos. A los profesores Hernando
Gaitán, Ricardo Sánchez, Jorge
Díaz, Rodrigo Pardo y a la Economista Ana Gómez, por sus
invaluables aportes durante la Fase de Consenso de Expertos. A Mario Moreno
quien hizo parte de la línea de profundización en Economía
en Salud. Este estudio fue apoyado por el programa Semilleros de
Investigación de la Universidad Nacional de Colombia.
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2.
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