La Responsabilidad Social en la Estrategia de Municipios Saludables por la Paz. Estudio de Caso

 

DIANA E. RIVERA R, HERNÁN MÁLAGA

y CARLOS AGUDELO C

 

RESUMEN

 

En 1987 y teniendo como principal motivación la necesidad de solucionar una serie de problemas que aquejaban a la población, el municipio de Ver­salles en el Valle del Cauca empieza a realizar un trabajo que sin estar en­marcado en la estrategia “Municipios Saludables por la Paz”, tenía todas sus características. En 1992 la Organización Panamericana de la Salud ini­cia la cooperación técnica al municipio, lo que favorece el trabajo hacia la consolidación como Municipio Saludable; lo que conlleva a que en 1995 el municipio sea catalogado “Municipio Saludable por la Paz”; desde entonces ha sido reconocido como municipio modelo, y su experiencia ha sido pre­sentada a nivel internacional como una de las más exitosas de Municipios Saludables, que tiene como clave del éxito la importancia que le ha dado a su comunidad y la labor educativa para el desarrollo a nivel individual, cultu­ral y de habilidades sociales. El interés básico con la estrategia de Municipio Saludable por la paz en éste municipio es la generación de riqueza en la sociedad, una riqueza social y cultural, proceso en el cual todas las accio­nes se constituyen como factor fundamental ya que se operan a través de unos valores y una ética social responsable.

 

Palabras Claves: Responsabilidad social, municipios saludables por la paz, ciudades saludables, comité de participación comunitaria, comunidad.

 

ABSTRACT 

The social responsibility in healthy municipalities for the peace strategy. Case study

 

During 1987 and having as main motivation the need to solve a series of social problems suffered by the population, the municipality of Versalles in the Valle of the Cauca began to develop a work very close to the strategy of “Healthy municipalities for the peace”, even through it was not properly framed within that strategy at that movement.


In 1992 Pan American Health Organization began a technical cooperation program with the municipality, which was aimed to favor the work towards the consolidation of the town as a “Healthy town”. A process that in 1995 resulted in the fact that the town of Versalles became classified as a Healthy Municipality by the Peace"; from then on Versalles has been recognized like a model municipality, and its experience has been presented at international level as one of the most successful of the strategy. The process in Versalles has like a key of success the importance that was given to its community and the educational work looking for the development of social abilities both at individual and cultural level. The basic aim of the strategy of Healthy Municipalities for the peace in this town has been the generation of richness in the society, both in social and cultural terms, a process in which the social and ethical values were at the center of all the actions that have been doing.

 

Key Words: Social responsibility, healthy municipalities for the peace, healthy cities, committee of community participation, community.

 

 

E

n la antigüedad, Hipócrates incluía en sus trabajos una sección titu­lada “Aires, Aguas y Lugares”, en la cual se destacaban las condicio­nes ambientales que influían sobre la salud y la calidad de vida. Él in­sistía en que la salud y el bienestar del ser humano estaban vinculados a un estado de equilibrio entre el ser humano y su entorno.; sentó así algunos principios que más adelante demostrarían una gran utilidad para la planifica­ción del desarrollo urbano (1). Igualmente, los aztecas, los mayas y los incas construyeron sus ciudades teniendo en cuenta la relación de las mismas con el sistema ecológico, y desarrollaron en forma sofisticada principios funda­mentales de agricultura urbana. Algunas de esas características de las anti­guas ciuades griegas, así como las de los imperios Azteca, Maya e Inca, constituyen las raices históricas de lo que se denomina actualmente “Ciuda­des o Municipios Saludables”(2)   .

 

La idea de ciudades sanas, es básicamente un cambio en nuestra forma de pensar. Es un intento de enfocar el todo de la salud y las ciudades en relación con sus partes(3). Surgió en Canadá y evolucionó durante el simposio de Ciudades Saludables realizado en Lisboa, Portugal en 1986. En dicha reu­nión se establecieron líneas de acción políticas, sociales y de desarrollo co­munitario local como respuesta a los problemas de salud pública que en­frentaban las ciudades en ese momento (4-5). A partir de allí se generó un movimiento que se extendió luego por todo el mundo. 

 

A comienzos del decenio de 1990, la Organización Panamericana de la Salud inició una serie de actividades con miras a desarrollar y fortalecer el movimiento de Municipios Saludables en los países de América Latina y el Caribe, integrando una serie de acciones de salud pública, educación de adultos , educación popular y desarrollo comunitario. La estrategia de Muni­cipios Saludables en las Américas tiene como fundamento una rica trayecto­ria de participación y acciones comunitarias en salud; además se sustenta en procesos democráticos y en una marcada tendencia a la descentralización (2). En América Latina se prefiere hablar más de municipios saludables que de ciudades sanas o saludables ya que en esta región se considera que el po­der jurídico administrativo en el nivel local lo ejerce el municipio. Esta enti­dad tiene a su cargo no solo las zonas urbanas cabeceras de gobierno, sino las zonas rurales circundantes bajo su jurisdicción. En vez de municipios también se usan las denominaciones  “cantones”, “parroquias”, “islas” o “comunidades saludables”, según las características geográficas y político administrativas de cada país (5).  

 

La estrategia de Municipios Saludables surgió en Colombia en 1992, to­mando el nombre de Municipios Saludable por la Paz; desde entonces, la iniciativa ha tenido una respuesta positiva por parte de algunos municipios; la propuesta incluye el componente de la paz, como una tarea urgente para despejar el panorama de violencia, debido a que los hechos de violencia que desbordan la capacidad de actuación de los involucrados y no permiten en el corto plazo vislumbrar salidas concretas al conflicto (6). En algunos munici­pios en los que se ha implementado la estrategia se ha logrado una disminu­ción notable en los índices de violencia, las tasas de mortalidad en general, aumento en la cobertura de servicios de salud, altas coberturas en vacuna­ción, conformación de grupos de participación comunitaria, diseño de pro­yectos para el desarrollo urbano y rural, y fortalecimiento de medios de co­municación popular.

 

La estrategia de Municipios Saludables por la Paz busca integrar esfuer­zos de los sectores sociales y económicos para promover cambios sociales e institucionales y políticas públicas saludables con el fin de lograr equidad en salud; también tiene el propósito de intervenir sobre factores determinantes de la salud y transformar las condiciones de vida de las personas. Para des­arrollar este tipo de estrategia es importante contar con la participación co­munitaria e intersectorial y con el empoderamiento de los grupos más vulne­rables. Al mismo tiempo, se requiere realizar un diagnóstico de la situación, identificando oportunidades  de desarrollo, condiciones de vida, morbilidad y mortalidad, que permita jerarquizar los problemas y priorizar la interven­ción (7). Se dice que un municipio es saludable cuando sus líderes políticos, organizaciones locales y ciudadanos se comprometen y dan inicio al proceso de mejorar continua y progresivamente las condiciones de salud y bienestar de todos sus habitantes (5).

 

MÉTODOS

 

Se llevó a cabo un estudio de caso múltiple, con cuatro municipios conside­rados como prototipos en el desarrollo de la estrategia de municipios saluda­bles. Entre otras, se utilizaron los siguientes métodos para obtener la infor­mación primaria: visita de campo, entrevista semiestructurada a personas y funcionarios, y análisis vertical de la información.   Se presentan a continua­ción los resultados obtenidos en el municipio de Versalles en el aspecto de responsabilidad social.

 

RESULTADOS

 

El proceso

 

Versalles está ubicado en el noroccidente del Departamento del Valle del Cauca (Colombia) sobre la Cordillera Occidental. Dentro de los límites del municipio existen una gran variedad de pisos térmicos desde los 900 hasta 2000 metros sobre el nivel del mar. El Municipio limita con el Chocó Bio­geográfico y, en particular con la Serranía de los Paraguas, un sitio que tiene el 14 % de la biodiversidad del mundo. La mayoría de los 10 600 residentes de Versalles viven en la zona rural del Municipio donde se dedican a activi­dades agrícolas tales como la producción de café, granadilla, lulo, caña de azúcar, ganadería y cultivos de fríjol, maíz y arracacha. En la zona urbana, la población cuenta con fuentes de trabajo tales como un taller rural para la producción de sacos de exportación, algunas microempresas, el gobierno lo­cal, varias instituciones estatales y los trabajos generados por medio del Co­mité de Participación Comunitaria - CPC (8).

 

Con el fin de unir esfuerzos tanto comuntarios como institucionales, los habitantes del municipio conformaron un espacio de coordinación y un estilo de vida tendiente a potencializar las capacidades de la región para construir un mejor futuro entre todos. Consolidaron, en un proceso de varios años, el desarrollo integral de una población a través del fortalecimiento de la parti­cipación comunitaria, teniendo como eje un nuevo concepto de salud que trasciende la asistencia médica y los servicios sanitarios para abordar los problemas determinantes del nivel de bienestar y de salud de una comuni­dad, con acciones intersectoriales y de gran compromiso de gobiernos loca­les y ciudadanos. Desde 1992 hace parte de los municipios que desarrollan la estrategia de Municipios Saludables por la Paz, y en 1995 fue declarado “Municipio Saludable por la Paz”.

 

El inicio: trabajo en promoción y prevención

Durante el año de 1987 al municipio de Versalles llegó un equipo de Aten­ción Primaria de Salud perteneciente al programa de Unidades Integrales de Atención Social - UNIDAS; compuesto por 9 personas y cuyo principal ob­jetivo era “Acabar con la pobreza absoluta”;  el equipo determinó hacer un diagnóstico de la situación de salud del municipio, tomando para ello un grupo de 500 familias, 250 del área urbana y 250 del área rural, obtuvo re­sultados negativos ya que la gente estaba sufriendo los mismos problemas, dificultades, y vicisitudes de toda la vida. Muchas de estas dificultades eran pertinentes del sector salud, pero así mismo había otra gran cantidad de pro­blemas que el sector no manejaba, tales como la generación de empleo, construcción de viviendas, preservación del medio ambiente, desarrollo agropecuario, desarrollo empresarial, etc.

 

El equipo de atención primaria dio a conocer a todas las instituciones del municipio el diagnóstico pues había determinado que para que realmente esos problemas se solucionaran debían lograr la participación de los demás sectores. Así opinaba una de los miembros del grupo UNIDAS:“...debía haber una voluntad política, debía haber una participación de la comunidad porque nosotros como funcionarios solamente no podíamos dar solución a eso...” (Entrevista a  Gilda S. Millán. Trabajadora Social, Hospital San Ni­colás. Versalles, Julio 1 de 1999).

 

Por entonces el Ministerio de Salud de Colombia expidió el Decreto 1116 que reglamentó la creación de los Comités de Participación Comunitaria. La opinión del Director del Hospital al respecto fue la siguiente: “... El decreto como tal definía que la gente tenía que entrar a participar activamente en la toma de decisiones del sector salud, en la evaluación no solamente del sec­tor como tal sino de los funcionarios y de una forma completamente inte­grada y de generar desde la misma comunidad posibilidades de acerca­miento con otros sectores para volcar una gran cantidad de recursos hacia salud” (Entrevista a Henry Valencia, Director Hospital San Nicolás. Versa­lles, Julio 2 de 1999). Aprovechando tal coyuntura se convocó a los diferen­tes sectores del municipio para socializar el diagnóstico de salud y se planteó la necesidad de conformar un Comité de Participación Comunitaria para em­pezar a dar solución a la problemática de la comunidad. Para ello se buscó que el alcalde avalara el diagnóstico y se conformó el Comité de Participa­ción Comunitaria.

El proceso se desarrolló de manera lenta. Luego de  18 meses de mucho trabajo, tratando de organizarse, surgieron algunas propuestas que se desa­rrollaron como proyectos con el objeto de dar solución a algunos de los pro­blemas que se habían identificado a través del diagnóstico de salud. Estos proyectos que habían surgido de las instituciones no tenían mucha acogida dentro de la comunidad y la razón era una sola: el proceso era institucional, no comunitario. Debido a esto se llevaron a cabo unos talleres de participa­ción comunitaria para sensibilizar a la comunidad y para que ellos mismos hicieran un diagnóstico de su situación. Fue un diagnóstico muy parecido al realizado por el equipo de atención primaria y las soluciones planteadas eran muy similares; pero la comunidad se motivó, se identificó con el proceso y empezó a realizar sus propios proyectos.

 

En 1992 la Organización Panamericana de la Salud conoció la experien­cia de Versalles y decidió apoyarla ya que está enmarcada en la estrategia de “Municipios saludables por la Paz”. En la entrevista ya citada, Valencia plantea: “La OPS vino a conocer el proceso de participación comunitaria; entonces nosotros les contamos lo que hacíamos y ellos dijeron que esto era el marco de lo que es un Municipio Saludable por la Paz, teníamos toda la experiencia integral, trabajaba desde lo económico, desde lo físico, desde lo sicológico y yo digo que desde lo espiritual;  y no solamente era un trabajo con un sector sino con todos los sectores. Ellos lo miraron y dijeron que esto tiene que ser un Municipio Saludable; nosotros nunca habíamos oído hablar ni conocíamos la estrategia de Municipio Saludable y eso que se viene hablando de la estrategia hace muchos años, nosotros lo trabajamos como promoción y prevención, hasta ese momento.... Desde entonces, la expe­riencia de Versalles fue apoyada por la Organización Panamericana de la Salud con relación al desarrollo de las cinco áreas de acción de la promoción de la salud: políticas públicas saludables, intersectorialidad, creación de am­bientes favorables para la salud, fortalecimiento de la acción comunitaria de­sarrollo de las habilidades personales, reorientación de los servicios de salud (9).

 

Los logros

 

Responsabilidad Social

 

A partir del momento en que se conforma el Comité de Participación Comu­nitaria y se empiezan a desarrollar acciones, empieza una nueva era para el municipio, caracterizada por prácticas innovadoras y exitosas que se ubican en el terreno de la responsabilidad social. Estas prácticas han influido, de manera determinante en el logro de lo que hoy es “Versalles, Municipio Sa­ludable por la Paz”, una de las experiencias reconocidas a nivel mundial; si­tuación que  ha permitido la cooperación horizontal con otros municipios que empiezan a implementar la estrategia, como en el caso de la Comuna 1 de Barrancabermeja. En buena medida, el éxito del proceso radica en la cali­dad  humana de los colaboradores, lo cuál les lleva a hacer lo correcto en el momento oportuno; esta calidad se manifiesta en la comprensión y el grado de evidencia adquirido sobre la importancia y el respeto por el otro, así como en un alto nivel de responsabilidad hacia las tareas o labores que cada quien desempeña hacia la comunidad y hacia su familia. Esta calidad humana se evidencia además en la honestidad y el deseo de ver progresar al municipio, la familia, la sociedad en general; en gran medida, es el proceso el que puede estimular el desarrollo de la calidad humana de sus colaboradores, motivo por el cual, tal vez la responsabilidad más importante que tiene la estrategia de municipio Saludable por la Paz consiste en crear las condiciones que permitan y propicien el desarrollo de la calidad humana de sus colaborado­res.  

 

En el marco de la estrategia de “Municipio Saludable por la Paz” el mu­nicipio ha venido desarrollando de tiempo atrás una excelente labor, con ac­tividades de bienestar, recreación y deportes, tal como lo manifiestan sus pobladores. Según ellos, estas actividades además de facilitar la integración entre los miembros de la comunidad propician también la integración en cada familia. Para ellos, los programas que se vienen realizando resultan de vital importancia para su desarrollo y para el mejoramiento de la calidad de su vida; igualmente les es claro que en todas estas obras y acciones no media ningún interés individual de tipo político y mucho menos protagónico, ni se evidencia la búsqueda de algún tipo de contraprestación por parte de la co­munidad hacia los miembros del Comité de Participación Comunitaria.

 

Las prácticas que se desarrollan en el municipio corresponden a unos valores y a unos principios que rápidamente impregnan a toda la comunidad, han sido diseñadas y desarrolladas racionalmente y tienen que ver con lo ético, con la educación y la cultura, con el servicio a la comunidad y con la protección del medio ambiente; en otras palabras, son acciones fundamenta­les para el desarrollo sostenible, tienen un propósito claro y continuidad en el tiempo y además son objeto de control y seguimiento permanentes por parte de los miembros del Comité de Participación Comunitaria.

 

La comunidad ha logrado satisfacción de sus necesidades y se siente res­paldada por  el CPC, convirtiendo la estrategia en un importante factor de desarrollo social y un proceso exitoso en el más amplio sentido; reconoce que su calidad de vida ha mejorado notoriamente gracias a la labor social que se desempeña desde la estrategia, evitándose además el éxodo  masivo de la población de origen rural a las principales ciudades del país. Gracias a ello la apoyan y la defienden además, cada persona que participa en el desa­rrollo de la estrategia ha encontrado en ello su realización como ser humano que cumple con la importante misión de participar activamente en el mejo­ramiento de la sociedad.  

 

Educación, recreación  y cultura

 

Una vez detectadas las necesidades de la comunidad se reconocieron las ne­cesidades en materias de capacitación; las acciones adelantadas en este sen­tido sobrepasan los estrechos límites de los programas de capacitación tradi­cional;  para ello se realizan programas de educación informal donde se im­parte talleres de capacitación en diferentes áreas: agropecuaria, salud, re­creación, crecimiento personal; todo esto ha llevado a la comunidad  a contar con espacios que antes no tenían, a la participación de la mujer en todos los proyectos que se desarrollan es un ejemplo claro de esto, la mujer antes  era una mujer relegada, con autoestima muy baja, no participaba, ahora habla, propone, realiza proyecto, es la mujer quienes están dinamizando los proce­sos de desarrollo de las veredas, ese es un gran logro.

 

Estos programas de educación no formal propicia el desarrollo de la co­munidad a nivel cultural, pero a la vez persigue su desarrollo como seres humanos integrales, por lo cual es fundamental el desarrollo de actividades de tipo recreativo, en las cuales son instados permanentemente a ser los me­jores en todo lo que se propongan; además, estas actividades además de fa­cilitar la integración entre los miembros de la comunidad propician también la integración en cada familia.

 

Programas de protección del medio ambiente

Las acciones del municipio saludable no solo se circunscriben a programas educativos y de bienestar para los miembros de la comunidad, también se adelantan programas para la protección del medio ambiente: Tales como proyectos de agricultura sostenible, agricultura orgánica, control biológico, igualmente programas de reforestación y manejo comunitario de recursos naturales  como cuencas, bosques y aire. Es importante destacar la construc­ción de un espacio de educación ambiental en una reserva forestal de propie­dad del municipio, este espacio es conocido como El Sendero Ecológico.

 

 

 

 

 

DISCUSION

 

La estrategia “Versalles, Municipio Saludable por la paz” se ha dedicado a ejercer una función con responsabilidad social, por ello tienen muy en claro que su papel es servir a la sociedad con honestidad y transparencia apoyado en valores éticos establecidos desde sus inicios, y por tanto trabajan con el principio básico que todos sus procesos deben estar articulados a la educa­ción, teniendo en claro la consigna que si al la comunidad se le da pero no se le educa no se está haciendo nada. La sostenibilidad, el crecimiento, la inter­nacionalización y el prestigio son elementos derivados de la función social de la estrategia que seguramente continuara así por muchos años más.

 

En el desarrollo de la estrategia, durante todos estos años ha habido in­fluencia de los entornos económicos, políticos y culturales; así como de la integración de la comunidad en diversos programas; hecho que ha permitido que el proceso tenga vida propia comprendiendo que el Comité de Participa­ción Comunitaria son todos los pobladores del municipio y que por tanto el  éxito no depende la participación de una institución específica o de personas determinadas. Los habitantes del municipio tienen un sentido de identifica­ción y compromiso con los objetivos, metas y logros del municipio saluda­ble. Igualmente, los entes gubernamentales aprecian sus realizaciones y la catalogan como estrategia modelo y como un importante factor de desarrollo social y por qué no, económico. Los demás municipios saludables han aprendido de ella y poco a poco la comunidad académica y  las ONG estu­dian con interés sus prácticas innovadores y las difunden ¨

 

 

 

 

REFERENCIAS

 

1. Violaki-Paraskeva M. Hipocrates: An ideal that lives. World Health Forum; 1995.16:394-397.

2. Organización Panamericana de la Salud. Municipios Saludables. Comunicación para la salud No. 11. Washington, D,C: OPS;1997.

3. Duhl L. Ciudades Sanas: ¿Mito o realidad?. En: Ciudades Sanas. Barcelona: Masson, SA; 1993

4. Ashton J.  Los orígenes de Ciudades Sanas En: Ciudades Sanas. Barcelona: Masson, SA; 1993

5. Organización Panamericana de la Salud. El Movimiento de Municipios Saluda­bles: Una Estrategia para la Promoción de la Salud en América Latina. Washington, D.C: OPS; 1996.

6. Ministerio de Salud de Colombia. Municipios Saludables por la paz. Santafé de Bogotá: Ministerio de Salud (1998)

7. Organización Panamericana de la Salud, Ministerio de Salud. Una Estrategia Co­munitaria. ¡Municipios Saludables por la Paz! Santafé de Bogotá. Ministe­rio de Salud, Organización Panamericana de la Salud.

8. Ocampo A.M, Lundy M. Las voces del desarrollo Comunitario, Proceso de siste­matización, Comité de Participación Comunitaria. Versalles, Valle del Cauca; 1998.

9. Restrepo HE. Experiencias de municipios Saludables por la Paz, Colombia. San­tafé de Bogotá, Ministerio de Salud de Colombia, Organización Panameri­cana de la Salud; 1999.

 

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