Efectos de la Reforma de la Seguridad  Social en Salud en Colombia sobre la Equidad  en el Acceso y la Utilización de Servicios de Salud

 

JUAN EDUARDO CÉSPEDES, IVÁN JARAMILLO, RAFAEL MARTÍNEZ, SONIA OLAYA, JAIRO REYNALES, CAMILO URIBE, RAMÓN  A. CASTAÑO, EDGAR GARZÓN, CELIA ALMEIDA, CLAUDIA TRAVASSOS, FERNANDO BASTO y JANETH ANGARITA

 

 

 

RESUMEN

 

Para evaluar los efectos del nuevo sistema de salud sobre la equidad en el acceso y la utilización de los servicios de salud, se compararon dos cortes transversales de la población antes de la Ley 100 de 1993 que creó el Sis­tema General de Seguridad Social en Salud-SGSSS y después de la misma. Se evaluaron los cambios en la distribución de un indicador de equi­dad en el acceso a los servicios de salud: afiliación al SGSSS; adicional­mente, se compararon dos grupos de población en el corte de 1997, afilia­dos y  no afiliados al SGSSS,  con el fin de evaluar los cambios en la distri­bución de dos indicadores de equidad en la utilización de servicios: hospita­lización y uso de servicios de salud en general. Los resultados obtenidos, revelan que entre 1993 y 1997, la  cobertura del SGSSS aumentó del 23 %  al 57 %. El aumento en la cobertura fue más dramático entre los segmentos más pobres de la población: en los hogares del primer decil de ingresos la cobertura aumentó del 3,1 % al 43,7 %, y el índice de concentración en la distribución de la afiliación al SGSSS se redujo a la mitad: del 0,34 a 0,17. En cambio, los indicadores  de concentración correspondientes a la utiliza­ción de servicios variaron muy poco inclusive luego del ajuste hecho por edad, género y necesidades. Estos resultados sugieren un impacto positivo del SGSSS sobre las inequidades en el acceso, pero los efectos sobre las inequidades en la utilización de los servicios de salud no son claros.

 

Palabras claves:  Equidad,  servicios, salud, acceso,  utilización.

 

ABSTRACT

Effects of the Social Security Reform in Colombia on equity to access and use of health services

 

In order to evaluate the effects of the new health system upon the equity to access and use of the health services, two cross sections of the population were compared: before Law 100 of 1993, which created the General System for Social Security in Health-SGSSS-, and after the law was passed. The changes in the distribution of an indicator of equity in access to health care services, the affiliation to the General System for Social Security in Health, were assessed. Additionally, two groups were compared in the 1997 cross section, affiliated and non-affiliated to the SGSSS, in order to assess the changes in the equity of use of hospital services and health care services in general. The results obtained show that between 1993 and 1997 the cover­age of the SGSSS increased from 23% to 57%. This increase in coverage was more dramatic amongst the poorest sectors of the population: in the homes of people in the lowest tenth percentile of income the coverage in­creased from 3.1% to 43.7%, and the index of concentration of affiliation to the SGSSS decreased by half: from 0.34 to 0.17. By contrast, the indicators of concentration corresponding to the use of health services varied very little even after the adjustments by age, gender and needs. These results sug­gest a positive impact of the SGSSS on the inequities of access to health services, but the effects upon the inequities of use of health services are not clear.

 

Key words: Equity, health care services, access, use.

 


 

L

a organización, financiamiento y prestación de los servicios de salud son objeto de políticas regulatorias en la mayoría de las sociedades del mundo (1). La intervención  sobre la  operación de los mercados de salud se justifica sobre  dos hechos (2-6).

 

1. Desde el punto de vista de la teoría económica, se justifica por las fa­llas e imperfecciones intrínsecas de los mercados para garantizar la eficien­cia y calidad de los servicios. La operación de los mercados de salud puede fallar por cuatro razones fundamentales: a. Ausencia de mercados,  como su­cede con algunos bienes públicos, debido a las externalidades y ausencia de competitividad, como ocurre con los servicios de salud pública dirigidos a la prevención de enfermedades y la promoción de la salud; b. El poder de los agentes del mercado, para distorsionar los precios por encima del optimo so­cial, como sucede con los monopolios o empresas con privilegios; c. No maximización de beneficios, cuando hay incentivos perversos a la ineficien­cia, como suele suceder en muchas empresas de economía solidaria o públi­cas; d. Las asimetrías de información, que originan selección adversa de per­sonas, servicios o instituciones y riesgos morales que llevan a la utilización de servicios por encima del óptimo social.

 

2. Desde el punto de vista de las teorías de igualdad y justicia social, se justifica, también, por el hecho de que los servicios de salud se comportan como bienes meritorios (7-12 ): la sociedad, en su conjunto, considera que el acceso a los servicios de salud es un derecho de todos los individuos que debe ser protegido y garantizado por el Estado. Por consiguiente, además de la eficiencia y la calidad, la equidad  constituye un tercer objetivo que justi­fica la formulación e instrumentación de políticas regulatorias del mercado salud.

 

En teoría, las opciones de políticas  regulatorias  disponibles  para el lo­gro de estos  objetivos  son tres (13): a. Intervención total o estatización de las funciones de planeación, financiamiento y producción de servicios, como ocurre en Cuba; b. Privatizar  (no intervención o solución de mercado)  todas   las  funciones  de prestación de servicios de  salud, como ocurre en Estados Unidos; 3. Regular  el  mercado (intervención parcial o solución mixta), es decir, estatizar algunas funciones, tales como el financiamiento y asegura­miento, privatizar otras, tales como la prestación de servicios, y dejar a la discreción de agencias estatales la regulación de dichas funciones, como ocurre en Canadá (14). En la práctica, sin embargo, no existen  modelos pu­ros, y la mayoría de los mercados de salud en el mundo son regulados, en mayor o menor grado por el Estado (1).

 

En Colombia, con la Ley 100 de 1993, se creó el Sistema General de Se­guri­dad Social en Salud-SGSSS, lo cual generó cambios profundos a partir de 1.994 en la organización, funcionamiento y financiamiento de los servi­cios de salud (15,16). El modelo resultante, corresponde a un esquema de mer­cado  regulado e  integrado  por tres subsistemas (17-20)  subsistema de re­gulación y control, el cual está organizado en forma descentralizada y com­prende los instrumentos de regulación del SGSSS y las agencias respon­sa­bles de su diseño  y  aplicación, incluidas  el  Consejo  Nacional de Polí­tica Social y Económica-CONPES, el Ministerio de Salud, Consejo Nacional de Seguridad Social en Salud-CNSSS, la Superintendencia Nacional de Sa­lud y las Direcciones Territoriales de Salud-DTS; 2)  el subsistema de finan­cia­miento y aseguramiento, el cual está  organizado en dos regímenes,   sub­si­diado-RS y contributivo-RC, y comprende el Fondo de Solidaridad y Ga­ran­tía-FOSYGA, y los diferentes tipos de Empresas Promotoras de Salud-EPS; y, 3) el subsistema de prestación  de servicios, el cual comprende las institu­ciones prestadoras  de servicios-IPS, públicas o privadas, que compi­ten entre si frente a los usuarios con libertad de elección.

 

Como consecuencia de estas transformaciones institucionales, la cober­tura del SGSSS pasó del 21 % al 52 % por ciento de la población, durante  el  periodo 1993 a 1997 (19). Esta cifra, incluye el 75 % de la población objeto del RC y el 35 % de la del RS, respectivamente. Sin embargo, dado que un 6 % adicional de la población está cubierta por otros esquemas, la cobertura total del aseguramiento en salud asciende a 22,7 millones de personas que representan al 57 % del total, según la encuesta de calidad de vida realizada por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, en 1997. Es importante aclarar que en el RC, la mayor parte del incremento de la cober­tura se dio a expensas de la extensión de beneficios de la seguridad social a los familiares y dependientes de los cotizantes. Por eso, el hecho más signi­ficativo en materia de cobertura al SGSSS es el RS. Adicionalmente,  el gasto total en salud pasó del 7 % a por lo menos el 10 % del PIB, entre 1993 y 1997 (21-23). Este nivel de gasto, es considerable y representa un esfuerzo con pocos precedentes en el contexto mundial.

 

No obstante, se desconoce qué efectos concretos ha tenido la reforma so­bre la equidad en los servicios de salud. Esta información es crítica para que los planificadores y formuladores de políticas sociales, en general, puedan perfeccionar y mejorar la efectividad de los instrumentos de regulación fi­nanciera, especialmente aquellos destinados a focalizar el gasto social en los segmentos más pobres, marginados y vulnerables de la población, con el fin de garantizar su acceso a los servicios de salud.

 

Definiciones conceptuales

 

La equidad en salud se refiere a aquellas diferencias en los indicadores de salud que son evitables, e injustas, a través de una mejor distribución de los beneficios del desarrollo social y económico, en general.  En este sentido, la equidad en salud se entiende como la igualdad de oportunidades que deben tener todas las personas para alcanzar su pleno potencial de salud sin des­ventaja, si ello puede evitarse (6, 10, 24).

 

De otra parte, la distribución de los servicios de salud no debe regirse por la capacidad de pago de las personas, como se distribuyen otros bienes y servicios en el mercado, pero la financiación de éstos si debe distribuirse entre los miembros de la sociedad según su capacidad de pago. Esto implica por una parte, que los sistemas de salud deben ser financiados con esquemas tributarios progresivos, o al menos proporcionales, es decir, bien sea me­diante impuestos generales directos bajo esquemas progresivos, o mediante impuestos a la nómina que eviten la transferencia del impuesto al trabajador o a los precios de los demás bienes y servicios de la economía (24). Por esta razón los seguros privados y los pagos directos de bolsillo no deben consti­tuir un esquema de financiamiento predominante, pues a su impacto regre­sivo hay que agregarle el impacto mucho más inequitativo que afecta en ma­yor medida a las  personas  enfermas (25). Otro criterio que se utiliza para analizar la equidad en la prestación de servicios,  es el acceso a  los servicios de salud (26); se dice que un sistema de salud es equitativo si todas las per­sonas tienen igual oportunidad de obtener servicios de salud cuando así lo requieran, sin importar su capacidad de pago; la igual utilización de servicios de salud entre diferentes niveles de ingreso, así como el establecimiento de iguales costos para todos, encierran una sobre simplificación que desconoce preferencias individuales; de otra parte, al enfrentarse a los patrones de con­sumo de otros bienes y servicios, el individuo de menos ingresos tendrá siempre que renunciar a consumir más de estos bienes que el de más altos ingresos, lo cual nos lleva a concluir que aún con precios iguales o acceso igual, existe un costo de oportunidad en términos de utilidad no percibida, que es mayor para el de menos ingresos.

 

MÉTODOS

 

La metodología adoptada por la presente investigación se enfocó a responder dos preguntas centrales: ¿Qué resultados concretos ha tenido la instrumenta­ción de las políticas regulatorias que originaron el nuevo SGSSS sobre: 1) la equidad en las condiciones de acceso  y, 2) la utilización de los servicios de salud?

 

Para responder las preguntas planteadas arriba se adoptaron dos estrate­gias analíticas. Primero,  se compararon dos cortes transversales de la pobla­ción, antes de la Ley 100 que creó el  SGSSS en 1993 y después, en 1997, con el fin de evaluar el comportamiento de los indicadores de equidad en el acceso a los servicios de salud. Luego, se compararon dos grupos de pobla­ción en el corte de 1997, afiliados y no afiliados al SGSSS, para evaluar el comportamiento de los indicadores de equidad en la utilización de servicios de salud. En ambos casos, también se evaluaron indicadores de necesidades de salud en la población.

 

Definiciones operacionales

 

Se tuvieron en cuenta dos dimensiones del SGSSS de Colombia: las condi­ciones y necesidades de salud de la población y la prestación de servicios de salud, en respuesta a dichas necesidades.

 

Desigualdades en las condiciones y necesidades de salud: se expresan como variaciones en la distribución de los indicadores de salud, que se hacen manifiestas al comparar diferentes segmentos de la población, con respecto, entre otras, a sus características demográficas, geográficas, sociales (ej., ocupación, nivel de educación) y, económicas (ej., deciles de ingreso del hogar). Como indicadores proxy de necesidades que requieren atención, se construyeron varias medidas a partir de los modelos médico, funcional y subjetivo de salud (Cuadro 1).

 

Inequidades en la prestación de servicios de salud: se expresan como desigualdades observadas en la distribución de la prestación de servicios de salud, con respecto a las características socioeconómicas de la población. Para evaluar estas desigualdades se construyeron los indicadores que se indi­can a continuación (Cuadro 1).

 

1. Cobertura en la afiliación a la seguridad social en salud;

2. Razones para no utilizar los servicios de salud;

3. Utilización de servicios hospitalarios en el último año; 

4. Utilización de servicios de salud en los últimos 30 días. Este último in­dicador, refleja principalmente la demanda y utilización de servicios ex­trahospitalarios y ambulatorios.

 

La persistencia de diferencias en los indicadores correspondientes a los distintos segmentos de la población, luego de ajustar por algunas de sus ca­racterísticas principales (ej., edad, genero y necesidades de salud) constituye evidencia de inequidad.

 

Fuentes de datos e información

 

Para construir los indicadores mencionados, se procesaron y analiza­ron datos e información originados a partir de muestras aleatorias de la población general, obtenidos por entrevista  estructurada, a través de dos encuestas socioeconómicas: 1) Encuesta Nacional de Caracte­rización Socio-económica (Casen), realizada con 24 500 hogares por el Departamento Nacional de Planeación-DNP, en 1993; 2) la En­cuesta de Calidad de Vida-Encalivida, realizada con 9 121 hogares por  el Departamento  Administrativo  Nacional de Estadísticas-DANE, en 1997.

 

Cuadro 1. Modelos de salud e indicadores de necesidad y demanda

de servicios de salud. Colombia, 1993-1997

 

1993

1997

Indicador

Definición Operacional

NECESIDADES SALUD

Modelo Médico

Enfermedades durante las

últimas 4 semanas

 

Modelo Funcional

Enfermedad con restricción de actividades normales

 

Modelo Subjetivo

Estado de salud en general

 

 

 

DEMANDA DE SERVICIOS

 DE SALUD

Acceso

Cobertura SGSSS

 

Utilización

Servicios hospitalarios

 

Servicios de salud en gene­ral

 

 

 

 

 

 

 

 

Razón de no uso

 

 

 

 

¿Durante el último mes tuvo alguna enfermedad, accidente, problema dental o problema de salud?

 

¿Cuántos días estuvo incapacitado o en cama durante el último mes? Si-No (1)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Está usted afiliado directamente a algún servicio de salud o Seguridad Social?

¿Se hospitalizó entre el 1o. de Julio de 1992 y la fecha?

 

A quién consultó la última vez, du­rante el mes pasado? Si-No (3)

- Médico

- Odontólogo o dentista

- Enfermera auxiliar de salud

- Farmaceuta

- Curandero o practicante

- Otro

 

 

¿En los últimos 30 días, tuvo alguna enfermedad, accidente, problema odontológico o algún otro problema de salud?

¿Por ese problema de salud, du­rante cuántos días en total dejó de realizar sus actividades normales? Si-No (1)

 

El estado de salud en general es: (2)

- Muy bueno

- Bueno

- Regular

- Malo

 

 

¿Está cubierto por una entidad de seguridad social?

 

¿Durante los últimos 12 meses, tuvo que hospitalizarse por algún problema de salud?

¿Cuál de los siguientes servicios de salud utilizó durante los últimos 30 días? Si-No (3)

- Medicina general o especializada

- Odontología

- Laboratorio clínico, Rx,  otros exámenes

- Cirugía ambulatoria

- Rehabilitación o terapias

- Ninguno

 

¿Cuál fue la razón principal por la que no solicitó o recibió atención médica?

-Caso leve

- No tuvo tiempo

- Centro médico lejos

- Falta de dinero

- Considera el servicio malo

- No lo atendieron

- No confía en los médico

- Ha consultado antes por este problema y no se lo han resuelto

- Muchos trámites para la cita

1. Variable originalmente cuantitativa, modificada a variable dicotómica: si ó no

2. Variable originalmente ordinal, modificada a variable dicotómica: muy bueno, bueno, regular, malo

3. Variable originalmente ordinal, modificada a variable dicotómica: si ó no

 

Procesamiento y análisis de los datos

 

Las bases de datos correspondientes a las dos encuestas socioeconómicas analizadas fueron solicitadas a las autoridades del DNP y del DANE. El pro­cesamiento y análisis estadístico de los datos se hizo utilizando el programa SPSS versión 6.2.  Primero, se efectuó un análisis exploratorio de los datos para calcular las medidas de tendencia central de las variables originales, in­cluidas proporciones, medianas, promedios y modas. A continuación, se procedió a la recodificación y creación de nuevas variables; de esta forma, las variables continuas fueron recodificadas a  variables discretas categóri­cas. Luego, se hicieron análisis bivariados, utilizando tablas de contingencia para el caso de variables discretas y boxplots para el caso de variables conti­nuas,  con el fin  de hacer una evaluación inicial de las relaciones  entre  las variables  dependientes  (indicadores de salud y equidad) e independientes (características sociales, económicas y demográficas de la población).

 

Posteriormente, los indicadores de salud se ajustaron por edad y género. Los indicadores  de equidad  se ajustaron por edad, género y  necesidades de salud, por el método directo (27) . Para ello se empleó un modelo de regre­sión logística. Las diferencias encontradas también se expresaron como ra­zones de disparidad u “Odds ratios”, asociados con el aseguramiento o nivel socio-económico (deciles de ingreso).

 

Finalmente, se analizaron las distribuciones de los indicadores de acceso y de los indicadores  ajustados de utilización de servicios de salud, según status socio-económico (deciles de ingreso de los hogares). Para ello, se adaptaron  técnicas econométricas empleadas en la construcción de la Curva de Lorenz y el Coeficiente de Gini que se aplicaron para evaluar la distribu­ción de los servicios y calcular los indicadores  correspondientes  de con­centración de servicios, siguiendo la técnica propuesta por  Wagstaff (27).  De esta forma, en un gráfico de dispersión, la curva representa la  proporción  acumulada de la población, por niveles socioeconómicos (deciles de ingreso del hogar de nuestro caso), contra la proporción acumulada de servicios uti­lizados. Los resultados se interpretan de la misma manera que la Curva de Lorenz (27). El área debajo de la curva con respecto a la diagonal indica el grado de concentración de servicios y se puede evaluar por medio del índice de concentración.

 

RESULTADOS

 

Características de la población

 

Las diferencias encontradas en la población colombiana, con respecto a las variables demográficas, económicas, sociales y geográficas se presentan en la Tabla 1 (ver al final). Con excepción del género, los dos cortes de la po­blación tenidos en cuenta y los segmentos  de la población afiliada a la segu­ridad social en salud, presentan diferencias en su estructura por edad, nivel de educación, deciles de ingreso, distribución geográfica y demás caracterís­ticas consideradas.

 

Desigualdades en salud

 

En la Tabla 2 (ver al final) se presentan los resultados de las comparaciones en los indicadores de salud, utilizados como proxy de necesidad, y de utili­zación de servicios hospitalarios y de salud en general. Se observa un au­mento de todos los indicadores entre 1993 y 1997; destaca el aumento más acentuado en los indicadores  de utilización de servicios. En el otro sentido, llama la atención el aumento observado en los indicadores de salud, entre los segmentos de población afiliados a la seguridad social en salud, con respecto a los que no lo están. Este aspecto se complementa con los resultados obte­nidos en las tasas ajustadas de prevalencia de morbilidad general y de mor­bilidad crónica para 1997, que fueron, respectivamente, 1,2 y 1,4 veces más altas entre los afiliados a la seguridad social, en comparación con los que no lo están; éstas diferencias, resultaron muy similares a las registradas durante 1993 (datos no mostrados).

 

Equidad en el acceso

 

Para evaluar los resultados de la reforma sobre la equidad en el acceso a los servicios de salud se evaluó la distribución de dos indicadores  proxy:  1) afiliación a la seguridad social en salud y 2) razones para no utilizar los ser­vicios de salud.

 

El comportamiento de la distribución en la afiliación a la seguridad social en salud es una indicación de los resultados obtenidos por las políticas regu­latorias sobre las barreras económicas al acceso. La cobertura en la afiliación pasó del 23,7 % en 1993 al 57,2 % en 1997; este aumento fue mucho más acentuado entre los deciles de ingresos de los hogares más pobres. En el primer decil la boertura pasó de 3,1 a 43,07 % en el mismo período. Dicho patrón se expresa también como un aplanamiento de la curva de distribución de la afiliación con respecto a la diagonal y, a la vez, como un descenso en el índice de concentración correspondiente, el cual pasó de 0,34 a 0,17 durante 1993 a 1997, respectivamente (Figura 1).

 

Las razones para no utilizar los servicios de salud proporcionan una vi­sión complementaria y miden la presencia de barreras económicas, funcio­nales y geográficas que dificultan la accesibilidad a los servicios de salud. Se encontró que entre los segmentos no cubiertos por la seguridad social en sa­lud, la falta de dinero constituye la principal razón para no utilizar los servi­cios de salud, en tanto que entre los afiliados es la segunda razón más im­portante.

 

Figura 1. Curva de distribución de la afiliación a la seguridad social por deciles

de ingreso del hogar. Colombia 1993 - 1997

Equidad en la utilización

 

Se aprecia en la Tabla 2 que entre 1993 y 1997 las tasas ajustadas de hospi­talización y de servicios de salud pasaron de 1,7 a 3,4 y de 7,7 a 12,4 res­pectivamente. De otro lado, también se observaron incrementos en la utiliza­ción asociados con la afiliación a la seguridad social. Por ejemplo, durante 1997, las razones de disparidad correspondientes a la utilización de servicios de hospitalización y de salud, asociadas con la afiliación a la seguridad so­cial salud, fueron de 1,5 (p<0,05) y 2,3 (p<0,05), respectivamente; estas magnitudes en las razones de disparidad registradas durante 1997,  fueron in­feriores a las observadas durante 1993.

 

Como se aprecia en la Tabla 2 y la Figura 2, la distribución observada en los indicadores de utilización de servicios de salud revela una fuerte asocia­ción positiva con el ingreso del hogar.  Esta asociación disminuye, pero per­siste, luego del ajuste hecho por diferencias de edad, género y actividad res­tringida (entendida ésta como el haber restringido durante al menos un día las actividades de la vida diaria, como consecuencia de la enfermedad, acci­dente o problema de salud durante el mes previo a la encuesta). También se expresa como cambios en los índices de concentración de utilización. Por ejemplo, entre 1993 y 1997, se encontró un descenso en el índice de con­centración de utilización de servicios hospitalarios, de 0,028 a 0,013; en contraste, el índice de concentración de la utilización de servicios de salud en general, aumentó de 0,056 a 0,091.

 

De otro lado, los incrementos observados en las tasas de utilización de servicios, son mayores en el caso de los servicios de salud en general con respecto a los servicios de hospitalización. Estas diferencias, son aún más acentuadas entre la población afiliada a la seguridad social en salud, con res­pecto a la que no lo está, y en 1997 con respecto a 1993.

 

Figura 2. Cambios en los indicadores de utilización de servicios y actividad restrin­gida

según cuartiles de ingresos del hogar. Colombia, 1993 -1997

 

DISCUSIÓN

 

A partir de 1990, las autoridades colombianas formularon e instrumentaron políticas que condujeron a la introducción de regulaciones explícitas en la operación del mercado de salud. Estas regulaciones, definieron nuevas reglas de juego que afectaron profundamente la organización y funcionamiento del Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS).

 

Las  nuevas regulaciones, fueron diseñadas e instrumentadas dentro de un ambiente más amplio  de política social y económica, que buscaba fortalecer el crecimiento de la economía, estimulando la apertura y la globalización de los mercados de bienes y servicios;  y  a la vez, una mejor redistribución del gasto social hacia los grupos más pobres y vulnerables de la población, tra­dicionalmente marginados de los beneficios del desarrollo. Específicamente, con el fin de garantizar una distribución más equitativa de los recursos de salud en la población, entre otros objetivos, las autoridades colombianas di­señaron e implementaron un régimen regulatorio mixto. Este régimen incor­poró un mix de instrumentos y herramientas  públicas y privadas, como los subsidios, la descentralización de la administración pública, la afiliación obligatoria, los controles a la utilización y a la demanda discrecional de ser­vicios, un paquete universal de servicios, la competencia y la modernización institucional.

 

En relación con los resultados observados sobre la equidad en el acceso a los servicios de salud, las evidencias arrojadas por la presente investigación indican un efecto positivo del régimen regulatorio adoptado en Colombia. Lo anterior se apoya en tres realizaciones concretas de la reforma, en la di­rección de eliminar las barreras económicas que dificultan el acceso  de las personas a los servicios de salud. Primero, la cobertura  en  la  afiliación  a la seguridad social en salud aumentó sustancialmente  del 23%  al 57%, entre 1993 y 1997, respectivamente. El incremento observado en la cobertura del SGSSS benefició a las personas en todos los deciles de ingreso del hogar, pero, fue mucho más dramático en el primer decil de ingresos, en donde la cobertura pasó del 3,1 % al 43,7 % , entre 1993 y 1997, respectivamente.

 

Segundo, aunque persiste un gradiente positivo en el comportamiento de la cobertura con respecto al decil de ingresos de los hogares, la pendiente fue mucho menos pronunciada durante 1997, en comparación con 1993. Este hecho, se expresa claramente en el comportamiento observado en el índice de concentración, durante el mismo período de tiempo: se redujo a la mitad, de 0,34 a 0,17.  Adicionalmente,  refleja la efectividad de los instrumentos regulatorios puestos en marcha a partir de 1994, para focalizar hacia los segmentos más pobres y vulnerables de la población, los recursos destinados a subsidiar la afiliación a la seguridad social.

 

Tercero, entre las personas no afiliadas a la seguridad social en salud, la causa más frecuente para no utilizar los servicios de salud fue la falta de di­nero; en cambio, entre las personas que si lo están, la causa más frecuente fue la falta de gravedad en el caso de enfermedad, seguida por la falta di­nero.

 

Las evidencias presentadas, indican que la implementación de los instru­mentos adoptados para corregir las inequidades en el acceso a los servicios de salud están dando resultados en la dirección esperada. Sin embargo, la meta de universalizar el aseguramiento esta aún lejana. Adicionalmente, la persistencia de la falta de dinero como causa importante para no utilizar los servicios de salud (inclusive entre la población asegurada), plantea dudas  sobre los posibles efectos que puedan estar teniendo las cuotas moderadoras y copagos; estas herramientas,  hacen parte de los mecanismos puestos en marcha para controlar los costos derivados del efecto de riesgo de riesgo mo­ral, pero podrían estar restringiendo el acceso a los servicios más allá de lo deseado.

 

En contraste con el caso anterior,  las evidencias arrojadas por la presente investigación, no muestran un efecto claro de la reforma sobre la equidad en la utilización de servicios de salud.

 

En relación con el aseguramiento, los indicadores de utilización de servi­cios hospitalarios y de salud registraron tasas superiores, en varios ordenes de magnitud, entre la población asegurada con respecto a la que no lo estaba, en el corte de 1997. Estas diferencias no causan sorpresa y tienen dos tres explicaciones conocidas (28): 1. El efecto positivo esperado del asegura­miento sobre las barreras económicas de acceso  a los servicios; 2. El efecto de riesgo moral por parte de usuarios y prestadores de servicios, ante la pre­sencia de un tercer agente pagador, el asegurador en nuestro caso, para de­mandar y utilizar más servicios por encima del óptimo social; 3. El tercer factor consiste en que es posible que haya un efecto de selección adversa de riesgos que esté concentrando población de mayor riesgo entre los asegura­dos que entre los que permanecen por fuera del sistema; esto es particular­mente cierto en el RS, y en el RC en la medida en que la afiliación al SGSSS se da por razones diferentes a la vinculación laboral.

 

En cuanto al nivel de ingresos, se observó un gradiente positivo en la distribución de las tasas crudas de utilización de servicios con respecto a los niveles de ingreso del hogar. Este gradiente disminuyó, pero no desapareció, con el ajuste hecho por género, edad y actividad restringida. Es más, se en­contraron patrones opuestos en el comportamiento de los dos indicadores  evaluados. El índice de concentración para servicios hospitalarios bajo de 0,028 a 0,013 entre 1993 y 1997, lo cual indica un efecto positivo sobre la equidad. En cambio, el índice de concentración para utilización de servicios de salud aumentó de 0,056 a 0,091, durante el mismo período de tiempo, lo cual indica un efecto negativo sobre la equidad en la utilización de servicios. Esto se explicaría debido a que los servicios de salud ambulatorios (en gene­ral) son más elásticos a la influencia  de variables socio-económicas.

 

La persistencia de inequidades en la utilización de servicios en contra de los segmentos de población de más bajos ingresos, a pesar de estar afiliados a la seguridad social, sugiere varias explicaciones que deben ser evaluadas con mayor precisión en futuras investigaciones. En primer lugar,  los instru­mentos  regulatorios (ej., cuotas moderadoras y copagos), puestos en marcha para controlar la oferta y la demanda discrecional de servicios con el fin de contener costos, podrían estar frenando la utilización de dichos servicios en­tre los segmentos más pobres, más allá de lo deseado e inclusive constitu­yéndose en barreras económicas, como se mencionó; de hecho, el gasto en salud de bolsillo representa un porcentaje del gasto total del hogar que es mayor  entre los  segmentos más pobres de la población en  comparación  con  los demás (29). En segundo lugar, los modelos de atención gerenciada o managed care  que se están generalizando dentro del nuevo SGSSS de Co­lombia, podrían estar ocasionando una mayor utilización de los servicios extrahospitalarios, particularmente entre los segmentos de población con mayores ingresos.

 

Con respecto a la magnitud de los cambios observados, a excepción de la cobertura de aseguramiento que se incrementó dramáticamente, los demás indicadores no mostraron grandes cambios; esto pudo deberse a factores de muestreo, pues por tratarse de una encuesta multi-propósito y no una en­cuesta de salud (tanto en 1993 como en 1997), la proporción de encuestados que tenían problemas de salud y sus sucesivas desagregaciones, podrían lle­var a encontrar resultados inesperados; en este sentido es importante recalcar la necesidad de una encuesta periódica de salud que permita hacerle segui­miento a importantes indicadores de utilización de servicios de salud.

 

Si se tiene en cuenta que la presencia de un tercer pagador genera el pro­blema del riesgo moral, llama la atención que las probabilidades de acceso no se hayan incrementado sustancialmente; sin embargo, podría esperarse que el efecto del riesgo moral se manifieste como una mayor concentración del gasto en las personas que acceden a los servicios; como los indicadores que se construyeron para esta investigación son dicótomos, no es posible sa­ber qué tan intensa fue la prestación de servicios en aquellos que los utiliza­ron, por lo cual no se puede descartar el hecho de que el gasto en salud se haya concentrado excesivamente.

 

Cabe la posibilidad de que los efectos de la Reforma sobre la utilización se expresen con mayor claridad a través de otros indicadores, que no fueron abordados por la presente investigación: oportunidad e integralidad  de la atención, y gasto en salud.

 

Tabla 1. Características demográficas y socioeconómicas de la población

afiliada a la seguridad social en salud en Colombia, 1993 - 1997.

 

1993 - ( CASEN )

 

 

 

1997 - ( ENCALIVIDA )

 

 

 

 

Afiliados

 

No afiliados

 

Total

 

Afiliados

 

No afiliados

 

Total

 

Características

n

%

n

%

n

%

n

%

n

%

n

%

Género

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Masculino

    4.253.963

49,9

     12.216.829

49,0

     16.470.792

49,2

     10.764.172

47,2

        8.553.380