Situación de los Hospitales Públicos Adscritos a la Secretaría Distrital de Salud de Santafé de Bogota

 

JUAN CARLOS GARCÍA U.

 

RESUMEN

 

Se hace una revisión del comportamiento asistencial y financiero de corto plazo de los hospitales de la red de Bogotá para ampliar la información y el análisis sobre el origen de la crisis hospitalaria que se presentó durante 1999, más notoria en las instituciones de origen público o apoyadas con re­cursos públicos para la atención de la población pobre y vulnerable. Se pro­pone que el origen de la crisis no esta únicamente en los hospitales sino que el problema grave y de fondo es una crisis en los administradores. La importancia de esta discusión radica en que si bien es cierto los hospitales de Bogotá afrontan aún serias dificultades administrativas la respuesta a la misma compromete no sólo a  los hospitales sino a la sociedad en la me­dida que debe tocar la asignación de recursos adecuados para el plan de beneficios, el control y racionalización de los administradores del sistema y  la redefinición del papel de las Empresas Sociales del Estado.

 

Palabras Claves: Hospitales, Crisis, Bogotá, Red.

 

ABSTRACT

Situation of the public hospitals of the district health authority in Santafé de Bogotá

 

The short term assistencial and financial behaviors of the hospitals of the lo­cal network in Bogotá is reviewed in order to widen the information and the analysis about the origin of the hospital crisis presented during 1999, which was most notorious in institutions of either public origin or supported with public resources providing health care for the poorest and most vulnerable population. It is proposed that the origin of the crisis is not only found in the hospitals themselves but that the most serious and profound problem is a crisis in their administration. The importance of this discussion is based on the fact that although public hospitals in Bogotá confront serious administra­tive difficulties, the response to this crisis involves not only the hospitals but also the entire society because it must include the allocation of adequate re­sources for the plan of benefits, the control and rationalization of the manag­ers of the system and the redefinition of the role of the social enterprises of the state.  

 

Key Words: Hospitals, crisis, Bogotá, network.

 
D
urante 1999 se ha presentado en todo el país una crisis hospitalaria, más notoria en las instituciones de origen público o apoyadas con recursos públicos para la atención de la población pobre y vulnerable;  esta crisis ha sido explicada de diversas maneras, la mayor parte relacionadas con la aplicación del esquema general de seguridad social implementado a partir de la Ley 100 de 1993.

 

Algunos argumentan que las dificultades se originan en los atrasos en los pagos y las barreras de acceso creadas por parte de los admi­nistradores del sistema ya sean Empresas Promotoras de Salud (EPS), Administradores del Régimen Subsidiado (ARS), Administradoras de Riesgos Profesionales (ARP), Fondos Locales de Salud u otras asegu­radoras; otros señalan como fuente del problema el sistema tarifario y su estructura; igualmente se ha señalado como culpable la mala admi­nistración de los hospitales y otros consideran que el problema está en el paternalismo estatal y la escasa transformación de los subsidios de oferta en subsidios a la demanda.

 

El objetivo de este trabajo es realizar una aproximación al com­portamiento de las instituciones públicas pertenecientes a la red del Distrito de Bogotá, en los últimos años a fin de ampliar el alcance de la discusión de un proceso relativamente reciente.

ANTECEDENTES

 

Santafé de Bogotá, Distrito Capital, tuvo en el marco de los denomi­nados Sistemas Nacionales de Salud estructurada la prestación de ser­vicios de salud públicos mediante la conformación de 6 regionales, durante cerca de 20 años. Como parte de los procesos de descentrali­zación y de implementación del Sistema General de Seguridad Social en Salud, establecido por la Ley 100/93, el Distrito Capital cuenta desde 1993 con 32 hospitales públicos descentralizados que en 1998 se transformaron masivamente en Empresas Sociales del Estado, or­ganizadas por niveles de la siguiente forma:

 

·     El Primer Nivel corresponde a la agrupación zonal de cerca de 150 unidades distribuidas por la ciudad que fueron los antiguos Puestos y Centros de Salud organizados en el anterior Sistema Nacional de Salud, con los servicios de medicina general, odontología y pro­gramas de promoción y prevención, incluidos los servicios de aten­ción al medio ambiente y algunos sitios llamados Centros de Aten­ción Medica Inmediata (CAMI), en los que además se brindan unos pocos servicios hospitalarios como la atención de partos de baja complejidad y la observación por 24 o 48 horas. En total son 19 hospitales de primer nivel que se sitúan uno por cada una de las Localidades en que se divide políticamente la ciudad con excepción de la Localidad de Teusaquillo, donde no existe hospital público, por haber una gran oferta privada.

 

·     En el Segundo Nivel hay 8 instituciones, correspondientes a cen­tros hospitalarios que cuentan con una o más de las especialidades clínicas básicas (gineco-obstetricia, pediatría, medicina interna y cirugía general) y en algunos casos con otras especialidades y aún subespecialidades;  en cuanto al número de camas varían desde 15 hasta cerca de 200 y su distribución en la ciudad es irregular aun­que en la zona nororiental de la ciudad no hay ningún hospital pú­blico de esta complejidad.

 

·     En el Tercer Nivel hay 5 entidades que presentan grandes variacio­nes entre ellas en cuanto a desarrollo y tamaño, los cuales se ubican uno en el Norte de la ciudad, otro en el Centro y tres en el Sur, donde hay los mayores niveles de pobreza.

 

 

MATERIALES Y METODOS

 

Se realizó un estudio para establecer el comportamiento financiero de corto plazo y de prestación de servicios en los 32 Hospitales según ni­veles, a partir de los datos de la Secretaria Distrital de Salud y de al­gunos organismos de control.

 

 

RESULTADOS

Situación de la Oferta de Servicios de Salud en Bogotá.

 

Según datos preliminares de la Dirección de Desarrollo de Servi­cios de la Secretaria Distrital de Salud y con base en la declaración de requisitos esenciales presentada por las diferentes Instituciones Pres­tadoras de Servicios – IPS, que operan en la capital y proporcionan servicios a una población cercana a los 7 millones de habitantes, hay una oferta total de 12 311 camas cuya distribución se presenta en la Tabla 1.

 

Tabla 1. Oferta de camas en Santafé de Bogotá según  origen y nivel

 

Distritales

Otros

Niveles

Oferentes

Camas

Oferentes

Camas

Primero

19

   255

17

  109

Segundo

  8

    619

63

2 229

Tercero

  5

1 090

37

7 451

Sin dato

 

 

40

   558

Total

32

1 964

157

10 347

Fuente: Datos tomados por el autor  de la consolidación preliminar de la declaración de requisitos esenciales recibida por la Dirección de desarrollo de Servicios de la Se­cretaria Distrital de Salud, 1999.

 

Como se aprecia, de las 8 541 camas de tercer nivel disponibles en la ciudad el 12,8 % es de propiedad del Distrito. Sin embargo, existen otras instituciones también de origen público que complementan esta oferta pero que no se encuentran integradas a la red ya que sus servi­cios son de uso exclusivo de algunos grupos poblacionales; se desta­can entre ellas el Instituto de los Seguros Sociales (ISS) que posee 807 camas equivalentes al 9,4 %, la Policía y las Fuerzas Militares con 896 camas, o sea el 10,5 %, y otras entidades públicas con 414 camas que equivalen al 4,8 %; las restantes 5 334 camas, el 62.5 %, son de origen privado.

 

En el segundo nivel la situación es similar, 619 camas (21,7 %) pertenecen a la red pública Distrital, 215 al ISS (7,5 %) y las restantes 2 014 (70,8 %) al sector privado.

 

En el primer nivel la situación se invierte por completo, ya que el 70,1 % de las camas pertenecen a los hospitales distritales y el restante 29,9 % (109 camas) es de origen privado.

Adicionalmente, hay 558 camas de origen privado que no fueron clasificadas en ningún nivel por sus dueños al momento de presentar la declaración de requisitos esenciales; cerca de un 35 % de estas se reportan como “cama de hospitalización” y el resto como “cama de observación”.

 

En el tercer nivel se registraron 42 prestadores lo que significa un promedio de 203 camas por prestador; en el segundo nivel 71 presta­dores con un promedio de 40 camas; en el primer nivel 36 prestadores con un promedio de 10 camas. Por último, 40 instituciones reportaron camas sin describir su nivel.

 

Evolución de la Prestación de Servicios

 

Según datos de la Contraloría de Santafé de Bogotá los servicios efec­tivamente prestados entre 1997 y 1998 crecieron en todas las activida­des y en todos los niveles. Esta situación se presenta en la Tabla 2.

 

Se debe resaltar que en los hospitales públicos los servicios totales crecieron en un 31,5 %, siendo muy notorio el desarrollo de la hospi­talización y la consulta, bastante menor en laboratorio y odontología e intermedio en urgencias. La evolución de los servicios por nivel muestra que en el tercero hubo un crecimiento de actividades del 32,9 %, mientras en el segundo fue de apenas el 18,5 % y en el primero al­canzó el 28,6 %.

 

En el tercer nivel se destaca el crecimiento de las hospitalizaciones en 73,9 %, frente al 15,1 % en el segundo nivel y al 17,1 % en el pri­mero; también fue notorio el desarrollo de urgencias y consulta, del 61,9 % y del 56,4 % respectivamente. Contrario a lo esperado en labo­ratorio el crecimiento fue solo del 14,7 %, que frente a un mayor nú­mero de atenciones puede representar una mayor racionalidad en la indicación de pruebas o  que en el primer y segundo nivel se están diagnosticando mejor los pacientes ya que el crecimiento de laborato­rio fue del 38,8 % y del 25,1 % respectivamente en estos niveles.

Las posibles mejores condiciones de diagnóstico en el primer y se­gundo nivel parecen estar corroboradas en el mismo informe de la Contraloría en el que la categoría de signos, síntomas y estados mor­bosos mal definidos, en la cual se incluyen aquellas patologías cuyo diagnóstico no es preciso,  representaron solo el 5 % de los diagnósti­cos en primer nivel, el 2,9 % en el segundo y el 4,7 % en el tercero; sin embargo, corroborar esta hipótesis requerirá un análisis más pro­fundo de la morbilidad por egreso hospitalario y por consulta.

 

En el primer nivel destaca el crecimiento de urgencias en el 48,3 %, que se puede relacionar con la absorción de todas las urgencias menores gracias a la atención 24 horas en los CAMI. Así mismo, es importante resaltar el desarrollo de los servicios de consulta y odon­tología  con crecimientos del 23,3 %  y  del 19,3 % en este mismo ni­vel.

 

Situación Financiera

 

En los años 1997 y 1998 los ingresos de los Hospitales Distritales, mostraron dos condiciones muy interesantes: de una parte, un creci­miento del 37,7 % (Tabla 3), que descontando la inflación en este periodo signi­ficó un crecimiento aproximado del 20 % y, de otra parte, el incre­mento en la venta de servicios fue del 80,5 %, mientras las demás fuentes evidenciaron disminución al considerar los valores en pesos constantes. Llama la atención el comportamiento de las transferencias, que corresponden a dineros directos girados por la Na­ción o por el Distrito para financiar aquellos gastos que los ingresos directos no al­canzan a cubrir, cuyo recorte fue cercano al 25 %. Tam­bién se debe destacar que en 1997 estas transferencias representaron el 38,1 % del total de los ingresos, mientras para 1998 alcanzaron sólo el 24,5 %.

 

De otra parte, resulta indicativo que los ingresos por venta de ser­vicios en el tercer nivel representaron el 48,2 % del total de la venta de servicios de la red, mientras en el primero alcanzaron el 35,2 % y en el segundo el restante 16,5 %, lo que puede relacionarse con el es­timulo que el manual de tarifas da a las actividades de tercer nivel.

 


 

 

 

   Tabla 2. Evolución del número de atenciones en las Empresas Sociales del Estado del D. C.,  por nivel

  1997 – 1998

 

I Nivel

II Nivel

III Nivel

Total

Servicio

1997

1998

1997

1998

1997

1998

1997

1998

Hospitalización

25 961

30 406

26 081

30 027

30 471

52 986

86 958

113 419

Urgencias

141 849

210 424

218 793

289 055

119 790

190 659

549 007

690 138

Laboratorio

609 234

845 774

133 803

167 441

558 946

640 953

1 538 523

1 654 168

Consulta

1 085 981

1 338 759

308 546

326 878

254 762

398 354

1 649 289

2 063 991

Odontología

326 488

389 580

17 069

21 299

11 398

13 684

418 047

424 563

Total

2 189 513

2 814 943

704 292

834 700

975 317

1 296 636

3 869 122

5 086 896

   Fuente: Adaptado por el autor de “Balance Social del Distrito Capital. Vigencia 1998,  Contra­loría de Santa fe de Bogotá”.

 

 

Tabla 3. Ingresos de las Empresas Sociales del Estado del D. C.,  por nivel

1997 – 1998. Millones de pesos corrientes

 

I Nivel

II Nivel

III Nivel

Total

Ingresos

1997

1998

1997

1998

1997

1998

1997

1998

Venta de Servi­cios

37 118

62 944

18 209

29 519

43 612

86 164

98 939

178 627

Transferencias

33 016

28 131

11 969

10 402

27 378

25 486

72 363

64 019

Otros

4 922

10 061

1 525

872

11 954

7 737

18 401

18 670

Total

75 056

101 136

31 703

40 793

82 944

119 387

189 703

261 316

    Fuente: Compilado por el autor de informes de los diferentes Hospitales de la Red Adscrita a la Secretaria Distrital de Salud.

 

 


Esta situación parece confirmarse al comprobar que los Hospitales de tercer nivel fueron los que presentaron un crecimiento de ingresos más notorio, 43,9 %, mientras que los de primer nivel alcanzaron un 34,7 % y los de segundo un 28,7 %.  Esto evidencia un crecimiento real de los ingresos que es preocupante en cuanto estos recursos provienen en gran parte de atenciones complejas.

 

También debe llamarse la atención acerca de que el 7,1 % de los ingresos de 1998 estuvo representado por el rubro “Otros”, que bási­camente incluyen excedentes de la vigencia anterior, ingresos no ope­racionales, recursos de capital y rendimientos financieros, los cuales difícilmente son sostenibles en el tiempo y por ende no son una fuente segura de financiamiento.

 

La discriminación por rubro de ingreso es presentada en la Tabla 4.

 

Tabla 4. Proporción de ingresos según rubro

en las Empresas Sociales del Estado del D. C.

1997 – 1998

Rubro

1997

1998

Venta de Servicios

 

 

ARS

7.6

14.5

EPS

2.3

0.7

Vinculados

62.7

64.5

PAB

9.8

6.5

Pagos de usuarios

13.9

7.0

Otros

3.7

6.8

Transferencias

 

 

Nación

15.1

18.9

Distrito

60.5

40.3

Aportes patronales*

24.4

40.8

Recursos de Capital

 

 

Rendimientos financieros

20.5

28.5

Excedentes

72.3

62.5

Otros

7.2

9.0

* Corresponden a aportes establecidos en ley 60/93 sin situación de fondos y con destinación específica.

Fuente: Datos tomados por el autor de la Dirección Fi­nanciera de la Secretaria Distrital de Salud

 

Del total de ingresos de 1998 por venta de servicios, algo más del 14 % provino de Administradoras de Régimen Subsidiado -ARS, me­nos del 1 % de Empresas Promotoras de Salud -EPS, relacionados bá­sicamente con atenciones de urgencias, cerca del 7 % por atención de accidentes de transito, otras aseguradoras y otras entidades; la misma cifra correspondió a las cuotas de recuperación y cuotas moderadoras que deben pagar los usuarios al utilizar los servicios; algo más del 64 % provino de la facturación al Fondo Financiero Distrital de Salud (FFDS) por atenciones a la población participante vinculada y por ser­vicios no incluidos en el plan obligatorio en salud subsidiado (POS-S) y el restante 7 % correspondió a atenciones incluidas en el PAB.

 

En este aspecto hay que señalar que del total facturado a las ARS se reparte el 48,7 % entre los hospitales de primer nivel de atención, el 40,2 % entre los de tercero y el 11,1 % entre los de segundo, lo que probablemente tiene relación con los contenidos del POS-S.

 

Sin embargo, de estos valores se habían  cancelado a Diciembre de 1998 únicamente el 71,2 % a los Hospitales del primer nivel, el 49,7 % a los de tercer nivel y el 33,8 % a los de segundo, que en total co­rresponden a menos del 23 % del valor que el Distrito Capital le ha pagado a las ARS por la afiliación al Régimen Subsidiado, generando dificultades de liquidez importantes, que es uno de los factores mas señalados como causa de la crisis.

 

En cuanto a los gastos, el consolidado de los mismos se presenta en la Tabla 5.

 

 

Tabla 5. Gastos de las Empresas Sociales del Estado del D. C.

por rubro.  1997 – 1998. Millones de pesos corrientes

 

I Nivel

II Nivel

III Nivel

Total

Gastos

1997

1998

1997

1998

1997

1998

1997

1998

Nómina y aportes

 

51 608

 

52 617

 

22 506

 

28 529

 

50 615

 

61 629

 

124 729

 

142 775

Gastos Generales

 

8 180

 

13 314

 

3 892

 

5 783

 

17 313

 

20 966

 

29 385

 

40 063

Otros

14 886

28 092

300

3 581

15 473

23 838

30 659

55 511

Total

74 674

94 023

26 698

37 893

83 401

106 433

184 773

238 349

       Fuente: Compilación del autor de informes de los diferentes Hospitales de la Red de la Secreta­ria Distrital de Salud.

 

Es necesario destacar que durante 1998, cinco Hospitales arrojaron déficit, pero en conjunto se presentaron excedentes por valor de $ 22 967 millones que corresponden al  8,8 % del total de los ingresos; sin embargo, esta cifra no es del todo cierta ya que se registraron ingresos de cuentas presentadas cuyo recaudo no es seguro, por el tramite de revisión y cruce de glosas.

 

El incremento en los gastos de nómina y aportes, que es muy noto­rio en el segundo y tercer niveles, parece estar relacionado con proce­sos de nivelación salarial y con el crecimiento en los servicios ofreci­dos. A este respecto hay que señalar que al consolidar los datos de to­dos los hospitales se cuenta con una planta de personal de 6 725 fun­cionarios que en promedio recibieron  un poco más de $ 21 millones por año (incluidas cesantías y aportes patronales de salud y pensión) cerca de US $ 10 000. Se presentan diferencias por niveles ya que en el segundo nivel, donde hay 965 funcionarios, se reciben $ 29,5 millo­nes, mientras que en el tercero, con 2 531 funcionarios, se paga en promedio $ 24,4 millones y en el primero, con 3 229 funcionarios, solamente $ 16,3 millones.

 

Dado que los salarios no se fijan directamente por los hospitales, sino que corresponden a una escala única para todos, estas cifras se relacionan con el nivel de profesionalización y de especialización y el peso de los recargos por trabajo nocturno y festivo, que  tienen un alto impacto en los costos.

 

Finalmente, debemos destacar que por algunos desequilibrios que se presentan en las plantas de personal, que han estado congeladas desde comienzos de la presente década, existen algo más de 4 500 contratistas que prestan servicios fundamentalmente de orden profe­sional y de atención en salud, cuyo trabajo ha contribuido